Mes: julio 2016

Tres pasos para convertirte en instructor de Pilates

Convertirse en instructor de Pilates titulado es un proceso sencillo, pero requiere un conocimiento completo del Método. Como ocurre con cualquier disciplina que se desea enseñar, no basta con conocer los entresijos de la materia, así como las diferentes técnicas, sino que además, es indispensable desarrollar ciertas habilidades docentes, en su mayor parte fruto del entrenamiento. Esta semana, desde el blog de Pilates Pro -el auténtico Pilates Profesional- queremos presentaros tres paradas indispensables en el camino de todo aquel que desea convertirse en un instructor de Pilates plenamente cualificado.

Tres pasos para convertirte en instructor de Pilates

Tres pasos para convertirte en instructor de Pilates

Pilates suelo

La modalidad que la mayoría de personas relacionan automáticamente con el Método Pilates son los ejercicios de suelo o Matwork. Practicados tanto en gimnasios como en centros de relajación e incluso de estética, los ejercicios de Pilates suelo son, por sí solos, capaces de aportar una mayor fuerza y flexibilidad  general a aquellas personas que los practican correctamente.

Su práctica tiene dos fundamentos especialmente importantes: la respiración y la puesta en funcionamiento del llamado ‘core’, es decir, la musculatura interna de nuestro tronco. Esta parte de nuestro cuerpo, a menudo olvidada, es la encargada, entre otras cosas, de soportar y mantener una buena movilidad de nuestra columna. De este modo, su tonificación ayuda a eliminar infinidad de dolores con los que a menudo muchas personas conviven diariamente.

Por otra parte, y a diferencia de otro tipo de ejercicios, para el Método Pilates lo fundamental no es tanto la cantidad de trabajo, como la calidad de cada movimiento. De este modo, muchas personas acaban sintiéndose con más energía cuando terminan una sesión. La búsqueda de un equilibrio en el que no se trabaje ningún grupo muscular en exceso es consustancial a las raíces mismas del Pilates.

Para una formación como instructor de Pilates Suelo cualificado, en Pilates Pro ofrecemos cursos en torno a 150 horas, en los que se abordan partes teóricas y prácticas del Método, y que cuenta con el aval de las más prestigiosas instituciones del Pilates internacional.

 

Pilates Máquinas

Aunque menos conocida por el gran público, la modalidad de Pilates Máquinas gana adeptos en nuestro país a pasos agigantados. Lo cierto es que no es para menos, pues es de gran ayuda en multiples contextos, ya que algunas de las máquinas ‘asisten’ el  movimiento, es decir, facilitan que aquellas personas con mayores dificultades, o que simplemente acaban de comenzar, puedan realizar ejercicios de manera eficiente.

Entre las diferentes máquinas, el Reformer es sin duda la más popular. Diseñada por Joseph Pilates, fundador del Método, actualmente es casi una disciplina en sí misma dentro del Pilates. De hecho, existen escuelas íntegramente dedicadas a impartir ejercicios en esta máquina. Pero no todo acaba en el Reformer: el trapecio Cadillac, la high chair Pilates, el barril o los arcos son algunos de los nombres del repertorio de máquinas que componen la práctica del Método Pilates Máquinas.

Para una formación íntegra en esta parte del Método se requiere tiempo y dedicación, pues la variedad de ejercicios que pueden realizarse resulta amplísima. En Pilates Pro formamos profesionales del Método y para ello ofrecemos cursos de Pilates Máquinas en exclusiva, con una duración de 300 horas, prácticas presenciales y un enfoque multidisciplinar.

 

Habilidades pedagógicas

Por último, pero no menos importante, la formación de un futuro instructor de Pilates requiere una toma de conciencia de la práctica pedagógica. No basta con asistir a clase durante muchas horas, es fundamentar comprender los diferentes roles dentro de un estudio de Pilates. Para ello, los cursos de Pilates Pro estimulan a los alumnos a participar en las clases desde diferentes ‘ángulos’: profesor, alumno, observador, profesor auxiliar. De este modo, el alumno puede tomar conciencia de la instrucción, ayudando al autoconocimiento y desarrollo de habilidades pedagógicas.

Tres maneras de mejorar la asistencia a tus clases de Pilates

Si eres un instructor de Pilates con un gran número de alumnos que asisten a clase de forma poco regular, éste es tu post. Esta semana, en Pilates Pro -especialistas en Pilates profesional-, te contamos algunos sencillos trucos con los que lograrás mejorar la regularidad en la asistencia y mantener una elevada motivación entre tus clientes.

Tres maneras de mejorar la asistencia a tus clases de Pilates

Tres maneras de mejorar la asistencia a tus clases de Pilates

Períodos especiales

Para comenzar, debemos conocer bien a nuestros clientes, tanto sus rutinas como sus hábitos. Muchos instructores de Pilates, especialmente en los comienzos de sus carreras, se dejan llevar por el pánico cuando, de cara al verano, la Navidad u otros periodos estivales, los alumnos más leales comienzan a asistir de manera intermitente.

Es importante saber que su fidelidad al Método Pilates dependerá, durante esos momentos de cambios, en el trabajo bien hecho durante las semanas anteriores. Un buen consejo es conocer de primera mano quienes de nuestros clientes no podrán asistir durante estos períodos especiales. Si el número es elevado, quizá lo mejor sea suspender las clases regulares, ofreciendo clases especiales, descuentos y otro tipo de enfoque. La monotonía es enemiga de la motivación.

Por otra parte, aunque las sesiones de Pilates deben ser espacios de con-centración y búsqueda del auto-conomiento corporal, es importante que como parte de la vida de nuestros alumnos que son, las clases se adapten al ritmo de la vida: una cena de Navidad, una excursión durante el verano, una clase al aire libre. Son solo algunas ideas para mostrar que el Método forma parte de la vida y que nuestro alumnos agradecerán.

Dar a los alumnos aquello que buscan

Puede parecer evidente, pero es sorprendente cómo muchos nuevos instructores pasan por alto esta lección básica. No se trata de ofrecer algo distinto al Método Pilates, sino de adaptar éste a las necesidades y deseos de los alumnos. Como siempre recordamos desde este blog, la comunicación con los alumnos es fundamental, y lo es porque nos ayuda a conocer qué buscan nuestro alumnos en nuestras lecciones.

Si no somos capaces de identificar los deseos y satisfacerlos de manera eficiente, lo más probable es que acabemos notando una disminución de la atención y asistencia a nuestras lecciones. Por poner un ejemplo básico, los intereses varían entre una clase de alumnos mayores de 50 años, una de jóvenes, o una de mujeres embarazadas, eso es obvio. Sin embargo, ¿Qué quieren nuestros alumnos cuando en nuestras lecciones se mezclan todos estos grupos de personas? Aquí está el reto del buen instructor. Saber escuchar y ofrecer a cada persona aquello que busca.

Alcanzar objetivos y monitorizar los progresos

Como comentábamos en el primer punto, cuando no se producen cambios entre nuestras lecciones, suelen ser los alumnos los que acaban cambiando: dejando de asistir. La razón es una pérdida de la motivación. Y es que la moral de nuestros alumnos es directamente proporcional a su sensación de avanzar.

Proponer pequeñas metas e ir alcanzándolas poco a poco ayuda a desterrar la idea de que nada ha cambiado entre la primera y, por ejemplo, la decimoquinta sesión. Guardar un pequeño registro de esos progresos, e incluso mostrarlos al final de cada clase, ayudará a reforzar la sensación de que ha valido el la pena el esfuerzo, así como la idea de que con suficiente constancia pueden alcanzarse objetivos cada vez más ambiciosos y difíciles.

Deontología en la práctica del Pilates

Se conoce como código deontológico al conjunto de normas o criterios éticos que marcan la adecuada práctica de una profesión determinada. Como en el mundo de la medicina, el derecho o el periodismo, el Pilates no está exento de caer en una mala práctica profesional. Al mismo tiempo, y como ocurre en todas las profesiones, existen tantos códigos como instituciones y organismos oficiales. Esta semana, desde Pilates Pro -verdadero Pilates profesional- os ofrecemos algunos de principios interesantes, inspirados en los códigos éticos de la Pilates Method Alliance, así como en los de otros organismos.

Deontología en la práctica del Pilates

Deontología en la práctica del Pilates

Diseñar los programas de ejercicios de acuerdo a las necesidades individuales de los alumnos
Aunque el Pilates es una formación continua que debe llevar al alumno un pasito más allá cada vez, lo cierto es que cada uno de los pasos debe testarse in situ. Es decir, aunque el instructor haya diseñado un programa que en principio lleve a los alumnos al siguiente nivel, sólo la practica y la atención del instructor puede

Mantener un ratio adecuado de alumnos por instructor
Es importante el respeto, tanto por el instructor como por los alumnos. Una clase masificada no puede procurar la correcta formación, así como la mínima atención personalizada por parte del instructor. Al mismo tiempo, el respeto de esta norma implica también un mayor respeto tanto por el instructor de Pilates, como por el Pilates mismo. Por esta razón, un estudio que cuelga el cartel de completo en un horario determinado no debe a enfado a un alumno potencial, ya que este hecho puede estar indicándonos  que el lugar da la importancia que merece al Pilates y se toma en serio a los alumnos.

Cumplir la legislación en materia de seguridad:
Esto incluye seguros de responsabilidad civil, así como el establecimiento previo de protocolos claros en caso de accidente de tipo médico durante una sesión. Además, es clave que el lugar de trabajo respete una serie de condiciones, que incluyen, por ejemplo, buenos accesos que atiendan a discapacitados, salidas de emergencia y sistemas de protección activa en caso de incendios.

No prescribir dietas o suplementos, así como no diagnosticar cualquier tipo de condición médica, mental o física.
Un instructor de Pilates no es un médico ni un fisioterapeuta, ni un nutricionista, ni un psicólogo. ¿Es posible que sea ambas cosas? ¿Por ejemplo, fisioterapeuta o médico e instructor de Pilates? Por supuesto, de hecho, el interés de estos profesionales por el Método crece cada año. Sin embargo, deben separarse ambas esferas. Así como ejercer de médico requiere una instrumentación, un lugar adecuado y unas determinadas prácticas; un instructor de Pilates debe realizar convenientemente su tarea como instructor durante sus clases. Más allá de ellas, puede ejercer de nutricionista titulado, psicólogo o médico, pero lo profesional es no mezclar ámbitos, ya que en lugar de mejorar la práctica, se desvirtúan ambas esferas técnicas.

Para terminar, y como os contábamos al principio, existen multitud de códigos de conducta profesional en este sentido. Estas pequeñas pinceladas son sólo algunos de los valores que un instructor de Pilates debería tener en cuenta a la hora de ejercer esta profesión, pero sin duda existen muchos otros que no están incluidos en este artículo, algunos de los cuales sólo se descubren durante la propia práctica del oficio. Estos retos pondrán a prueba a cualquier profesional que se dedique a esta profesión durante algunos años, por lo que el mejor consejo es mantenerse alerta y tratar de actuar siempre en beneficio de los alumnos.

Lleva tu carrera un paso más allá: conviértete en instructor del Método Pilates

¿Eres un aficionado al fitness que adora el Pilates?, ¿te gustaría compartir ese interés con los demás? Si ya conoces lo básico del Método Pilates, pero deseas saber más, quizá es el momento de ir paso más allá y convertirte en un instructor de Pilates cualificado. Esta semana, desde Pilates Pro -verdadero Pilates Profesional- te contamos cómo hacerlo.

Lleva tu carrera un paso más allá: conviértete en instructor del Método Pilates

Lleva tu carrera un paso más allá: conviértete en instructor del Método Pilates

El Método Pilates es cada año más popular entre los centros deportivos, gimnasios, hoteles y centros de bienestar. En consonancia con este creciente interés, la demanda de instructores cualificados también se ha disparado. La obtención de una certificación de profesionalidad puede demostrar, no sólo credenciales y experiencia, sino también la firme determinación de llevar a cabo la labor de forma profesional y con rigor necesarios. Además, las empresas serias confían en instructores cualificados, ya que les permiten asegurarse de que sus clientes están en buenas manos, entrenando de forma segura y ofreciendo el servicio en el que sus clientes están interesados, por lo que un certificado que acredite tu experiencia en el método es siempre un respaldo que te ayudará a alcanzar tu meta.

 

La profesión tiene interesantes beneficios: flexibilidad de horarios, mantenimiento de una buena forma física, posibilidad de conocer multitud de personas interesantes y salarios acordes a una profesión cualificada. Por otra parte, ejercer de instructor de Pilates supone la posibilidad de crecer durante el transcurso de la carrera, pues en un entorno de aprendizaje, cada día que enseñas es un día que aprendes.

 

¿Cabeza de ratón o cola de león?

 

Tanto si quieres construir desde cero tu propio imperio de estudios de Pilates por todo el mundo, como si deseas convertirte en un instructor que sólo ofrece clases privadas en un entorno privilegiado, el camino siempre comienza por un primer paso: la formación.

 

Y es que el que algo quiere, algo le cuesta, y en este caso el periodo de formación es la clave que te ofrecerá seguridad a la hora de poner en práctica tus conocimientos. Pilates Pro -verdadero Pilates profesional- es una escuela acreditada por el organismo más prestigioso del Pilates en el ámbito internacional, La Pilates Method Alliance norteamericana. Además, todos instructores están certificados como Pilates Teachers, habiendo superado los duros exámenes para la obtención del título internacional.

 

Pilates suelo o Pilates máquinas

 

Es cierto, existen dos dimensiones del Pilates bien definidas y diferenciadas. Es común encontrarnos con verdaderos expertos en Pilates suelo, que no se sienten cómodos al enfrentarse a la instrucción con máquinas, o que simplemente no les interesa esta parte del Método; pero también ocurre al contrario, muchos instructores de Pilates máquinas prefieren supervisar el trabajo de suelo, sin implicarse demasiado.

 

Por otra parte, en Pilates Pro sabemos que los intereses de aquellas personas que desean convertirse en instructor pueden variar, por lo que ofrecemos dos cursos diferenciados: Curso Completo de Pilates Suelo, con 150 horas de práctica y que se realizará en Murcia. Además, también ofrecemos, tanto cursos de iniciación al Pilates máquinas, como un Curso Profesional de Pilates Máquinas, de 300 horas de duración.

 

Ambos cursos se complementan y son necesarios para alcanzar una formación global sobre el Método Pilates. Por otra parte, y para aquellas personas que no conocen el mundo del Pilates Máquina -por desgracia más desconocido para el gran público-, Pilates Pro ofrece Cursos de Iniciación al Pilates Máquinas, de 14 horas de duración, y en el cual aquellas personas interesadas en el Método pueden acercarse a esta interesante dimensión del Pilates.

 

 

Cómo conseguir que tus clientes nunca dejen el Pilates

Esta semana queremos ofreceros algunos trucos para mejorar el feedback con los clientes. Tanto si trabajas por tu cuenta, como si formas parte de un equipo más grande, perder clientes no es algo agradable. Fomentar un ambiente en el que fluya la comunicación es una parte esencial para que los alumnos regresen cada sesión. Desde Pilates Pro -verdadero Pilates profesional- te contamos algunas más.

Cómo conseguir que tus clientes nunca dejen el Pilates

Cómo conseguir que tus clientes nunca dejen el Pilates

1- Encontrar el modo de ofrecer más de aquello que los alumnos buscaban o esperaban recibir. Dar a los clientes un regalo cada cierto tiempo -no tiene por qué ser material- es una excelente idea. Llevarlos un paso más allá ofreciéndoles libros o textos, o realizando sus ejercicios favoritos al final de la sesión, pueden ser algunos de los pasos que podemos tener en cuenta, pero hay mucho más.

2- Escuchar es fundamental. Un grupo de trabajo es como un organismo vivo. Hay días y momentos en los que debemos notar que la energía del grupo no se corresponde con lo programado. Ese día es clave tener el valor de tirar a un lado la programación y dejarnos llevar por nuestros clientes. Además, escuchar forma parte del gran reto: seguir aprendiendo. Si nuestra intención es llegar al estudio e impartir una clase, no seremos instructores completos. El reto es este: llegar al estudio y seguir aprendiendo de nuestros alumnos, para ello, es necesario abrir bien los oídos.

3- Aplauda sus méritos. No es necesario que mienta o que adule a sus clientes; sin embargo, es fundamental que sepa emocionarse y empatizar con su esfuerzo. Sólo cuando este punto se cumple, la relación entre el instructor y el cliente puede llamarse ‘conexión’. Entender los esfuerzos ajenos es también entender los límites y por lo tanto no solo nos convierte en mejores instructores, sino que es una parte indispensable del trabajo. Atender a sus peticiones y estar atentos a su progresión es una muestra de respeto por lo que los alumnos hacen y tiene que ver con la capacidad de reconocer sus méritos. Se habla mucho del respeto por el instructor y no tanto por el respeto al alumno, pero lo cierto es que el alumno es el centro de la sesión. Atención a sus progresos.

4- Sin entrar en contradicción con el segundo punto en ningún momento, es imprescindible cumplir lo que se promete. Parece algo sencillo de cumplir, ya que cualquier negocio tiene que seguir esta pauta; sin embargo, puede ser complejo en ocasiones. Por otra parte hay líneas rojas evidentes: si una sesión dura una hora; no dura 50 minutos, ni tampoco una hora y diez minutos.

5- Una buena instrucción es sin duda el mejor reclamo para que tus alumnos no te abandonen. La tonicidad, flexibilidad y bienestar de aquellos que practican bien el Método Pilates durante un tiempo es sin duda una razón de  peso para no dejarlo. Además, a medida que avanzan los años, sus beneficios se muestran más evidentes, por lo que si el Método se realiza de forma rigurosa sus propios alumnos serán el mejor reclamo y jamás dejarán el Pilates.

Por último, queremos recordar que ayer, día 30 de junio se cumplió el aniversario del nacimiento de la gran Romana Kryzanowska, discípula de Joe Pilates, que hubiese cumplido 93 años. A través de las enseñanzas de Patricia Medros conocemos un poquito de la enorme personalidad y grandísima capacidad de una de las figuras más destacadas del Olimpo del Pilates. Esté donde esté, desde Pilates Pro, le enviamos un saludo y le felicitamos en su día.