Mes: junio 2016

La vida como instructor de Pilates

Aquellas personas que aspiran a convertirse en instructores de Pilates cualificados, a menudo se preguntan, ¿Cómo es la vida de un instructor? Pues bien, esta semana, desde el blog de Pilates Pro -verdadero Pilates profesional- os contamos algunos de los retos y constantes cambios en el camino hacia convertirse en instructor y cómo este camino puede sernos de lo más gratificante.

La vida como instructor de Pilates

La vida como instructor de Pilates

El periodo de formación

El entrenamiento que se necesita para llegar a convertirnos en verdaderos instructores de Pilates cualificados es intensivo y complejo. Si bien muchos personal trainers obtienen cierta titulación con pocas horas de práctica, convertirte en un instructor de Pilates necesita cerca de las 500 horas de ejercicio, ya que requiere conocimientos profundos, tanto en Pilates Suelo como en Pilates Máquinas. Para ello, el periodo de formación puede llevar varios meses al aspirante y normalmente supone un reto enriquecedor y bonito de superar.

 

Encontrar trabajo como instructor de Pilates

Esta parte es más sencilla e interesante, pues en la actualidad los instructores de Pilates cualificados están muy demandados. Tanto formando parte del staff de gimnasios o centros dedicados al cuidado del cuerpo, pasando por establecimientos hoteleros, centros para mayores, algunos centros educativos, etc. Pero también existe la posibilidad de montar tu propio estudio. Al contrario de lo que a menudo se piensa, no es necesario hacer un enorme desembolso para comenzar tu centro de Pilates, ya que los estudios de Pilates que imparten el Método de forma personal e individualizada están de moda. Ubicados en Oficinas e incluso en domicilios particulares, estos estudios suelen contar con muchos clientes que buscan un trato particular. El único requisito es respetar las normativas legales, pero a partir de ahí, el cielo es el límite.

 

Los comienzos

Como suele ocurrir cuando uno empieza en un trabajo, los comienzos pueden ser especialmente duros. Trabajar durante muchas horas, incluyendo fines de semana o festivos es parte de la rutina cuando se comienza en esta profesión, especialmente cuando se trabaja por cuenta ajena. Sin embargo, poco o poco y una vez que se ha adquirido un buen nivel pedagógico y, por qué no, una buena reputación como instructor, el paso natural es encontrarnos con constantes mejoras en nuestras condiciones laborales, además de fidelidad por parte de las personas a las que introducimos en el Método Pilates.  Esta parte es especialmente gratificante.

Sobre todo en los comienzos hay una lección que tiende a olvidarse: el instructor también aprende de los alumnos. Al principio, nuestras ganas de mostrar los conocimientos suele hacernos olvidar nuestros oídos, poniendo más énfasis en nuestra voz, en nuestras explicaciones. A medida que nuestros oídos se ‘abran’, nuestras capacidades como instructores se multiplicarán y recibiremos grandes beneficios, que van más allá de lo material.

También es clave desarrollar indicaciones personalizadas para la correcta realización de los ejercicios. Es común encontrarnos con personas más táctiles, mientras que otras son más visuales o auditivas. Captar la mejor forma de comunicarnos con un alumno es vital para que la información fluya. Esto depende de la sensibilidad del instructor, que se forma poco a poco.

 

Consolidación: cumplir tu sueño

El Pilates es una disciplina que tiene multitud de particularidades que la hacen única y especialmente gratificante. Entre las más interesantes está la sociabilidad asociada a su práctica. Con los años, la enseñanza del Pilates aporta multitud de grandes experiencias con personas de todo tipo, edad y condición. Como resultado, los instructores de Pilates suele sentirse a gusto en cualquier ambiente, ganando en confianza en uno mismo y manteniéndose ávidos de conocer el mundo de forma abierta y positiva. Pero esta especie de paz interior no es únicamente fruto de la experiencia, sino también de un sentimiento de armonía por la consecución de un sueño cumplido: llegar a ser instructores de Pilates.

Las habilidades de un instructor de Pilates

Así como para dedicarse a la enseñanza de una materia se requieren ciertas aptitudes, aquellas personas que decidan convertirse en instructores del Método Pilates tienen que enfrentarse con el reto de alcanzar algunas habilidades. Estas no sólo servirán de ayuda en su carrera profesional, sino también mejorarán la práctica de la disciplina, logrando que alcancen las más altas cotas del Método. Esta semana, desde Pilates Pro -auténtico Pilates profesional- te lo contamos.

Habilidades necesarias para convertirse en un instructor profesional de Pilates

Habilidades necesarias para convertirse en un instructor profesional de Pilates

 

Capacidad didáctica

Estas habilidades que en ocasiones son comunes con el resto de personas que se dedican a la enseñanza, son fundamentales a la hora de enfrentarnos con ‘la diferencia’. Es decir, tanto las clases particulares, como las lecciones en las que somos nosotros mismos los que aprendemos una nueva técnica, podemos marcar un único ritmo en función de las capacidades de nuestro alumno/a o de nosotros mismos. Esta es una idea que hay que desterrar cuando nos enfrentamos a una clase; es fundamental que nadie sienta que se queda atrás o que no se le atiende de forma específica. A esto se  le denomina ‘atención a la diferencia’. Podemos encontrarnos con una serie de personas con un nivel menos avanzado que otras. Es a ellas, las que aún no son capaces de llegar a algunos puntos, a las que hay que prestar especial atención, de manera que se alcance cierta homogeneidad de nivel por sesión. Dejar un solo alumno atrás es un fracaso como instructores.

La motivación y ser energético durante nuestras clases aportan algo tan esencial como la pasión por lo que se hace. Para transmitir estos sentimientos, el instructor  debe tener en cuenta que los alumnos pueden tener un estado de ánimo u otro al llegar a clase, pero que al salir éste debe cambiar a mejor. Para ello, la motivación del instructor puede hacerles entender que el estudio es un lugar donde, dándolo todo, se pueden lograr grandes cosas. Los mejores instructores son aquellos que durante las sesiones mantienen a los alumnos concentrados de tal forma, que al terminar  la clase estos sienten una energía interior extra, una mayor fortaleza, mayor bienestar. En definitiva, un reencuentro con el propio cuerpo.

 

Capacidades técnicas acreeditadas

Otro aspecto importante, y sin duda el fundamental, es lograr alcanzar cierto nivel en la práctica del Pilates. Aunque durante años muchos gimnasios y clubs de deportes no exigieron de sus instructores ninguna acreditación de sus conocimientos y habilidades, en 2001 se formó la Pilates Method Alliance (PMA). Su misión fue regularizar la situación ofreciendo seguridad a aquellas personas que deseaban practicar esta disciplina, introduciendo además un punto de profesionalidad en aquellos que se dedicaban al Pilates de manera profesional desde hace mucho tiempo.

Desde ese año, el crecimiento de esta institución ha sido enorme, convirtiéndose en el organismo internacional de referencia a partir de 2005, cuando se creó el certificado para la acreditación de profesionales del Método Pilates. Este título, de validez en todo el mundo, pone sobre la mesa unas credenciales que avalan solidez y experiencia por parte del instructor. Para obtenerlo se requieren al menos 450 horas en un programa específico de Pilates, sólo para poder acceder a la posibilidad de examen. Además, una vez obtenido el título, los instructores deben acreditar que han participado en al menos 16 horas de instrucción cada dos años, de lo contrario el título pierde la validez.

Pilates Pro es una de las pocas escuelas en España acreditada por la Pilates Method Alliance estadounidense. Además, sus instructores cuentan también con la certificación profesional de la PMA, por lo son especialistas en ayudar a aspirantes a superar los exámenes oficiales.

Método de métodos: Pilates profesional

Método de métodos: Pilates profesional

Método de métodos: Pilates profesional

Existen numerosos tipos de programas de entrenamiento para futuros instructores en el Método. Aquellos que se acercan por primera vez a la encrucijada de elegir una línea práctica en la que profundizar, pueden verse sobrepasados por la multitud de diferentes escuelas, sin saber muy bien cuál es la que mejor se adapta a ellos. Esta semana, desde el blog de Pilates Pro -verdadero Pilates profesional- os explicamos de dónde proviene la diversidad del Método Pilates.

Con respecto al Pilates, muchos saben que su nombre proviene del creador del Método, el alemán Joseph Pilates. Sin embargo, lo que no tantas personas conocen es que el maestro J.Pilates murió en 1967 sin registrar su Método, es decir, sin, de alguna forma, ‘patentarlo’, marcando sus límites para siempre. Este hecho produjo que fuesen sus discípulos los encargados de transmitirlo.

Así, del mismo modo que ocurre con las enseñanzas filosóficas, los alumnos originales poseían sus propias ideas, y recibieron y entendieron las enseñanzas de diferentes formas. Este hecho produjo que el Método original de Joseph Pilates variase en función, no sólo de las enseñanzas más valoradas por cada uno de los discípulos originales, sino también por los ‘añadidos’ o profundizaciones que muchos discípulos integraron en su transmisión del Método. Es aquí donde nacen multitud de escuelas que se han dado en llamar Pilates, pero que han llegado a alejarse tanto del original que es difícil reconocerlo como tal.

La disputa por determinar a qué debemos llamar con propiedad ‘Pilates’ no es nueva, y ha llegado incluso a tener episodios en los tribunales. En el año 2000, la ciudad de Nueva York asistió al fallo de un juez federal, que determinó el término ‘Pilates’ como de uso genérico, es decir, como el judo o el yoga, el Pilates no es propiedad de nadie ni existe un programa único y exclusivo de enseñanza.

Esta curiosa y polémica sentencia no va en sintonía con la opinión de las asociaciones de profesionales del método, que trabajan para defender una enseñanza del Pilates rigurosa y, sobre todo, para proporcionar a los alumnos un completo sistema formativo basado en los principios rectores de Joseph Pilates.

Con todo, es importante cierta rigurosidad, especialmente para aquellas personas que aspiran a convertirse en futuros instructores. Porque si bien es valioso que los potenciales maestros conozcan tantas escuelas y ‘métodos’ como sea posible, también es fundamental algo de pureza, fidelidad con el original, precisión, e incluso, si se quiere, de linaje.

Pero, ¿qué entendemos por linaje en el Método Pilates? No se trata únicamente de galones que enlacen las enseñanzas y ejercicios con el Método original, sino una suerte de lazo invisible que nos une a una tradición a la que pasamos a formar parte y a la cual, de alguna manera, pertenecemos en adelante. Esto implica cierto respeto hacia lo aprendido y a hacia su transmisión como enseñanza, aportando valor a lo que se aprende y enseña.

Pilates Pro ofrece formación técnica para alumnos que desean convertirse en instructores de Pilates titulados. Tanto sus instructores, como la escuela misma son profesionales del Método Pilates acreditados por los organismos internacionales de referencia, como la Pilates Method Alliance (PMA) estadounidense.

¿Cómo elegir un instructor/a de Pilates?

En los últimos años, el interés por el Pilates ha crecido enormemente en el mundo.  Se estima que el número de estudios  se ha multiplicado por 20 en los últimos 7 años, convirtiéndose en difícil escoger entre una variedad creciente de nuevos instructores. En Pilates Pro –el verdadero Pilates profesional- somos formadores de instructores del método y sabemos la dedicación y el esfuerzo de los instructores profesionales. Por eso esta semana queremos dar algunos consejos a aquellos alumnos que nunca hayan practicado el Pilates y se pierdan entre los múltiples instructores disponibles.

¿Cómo elegir un instructor/a de Pilates?

¿Cómo elegir un instructor/a de Pilates?

Profesionalidad y certificación técnica

Como ocurre con cualquier otra profesión, los instructores en el método Pilates cualificados suelen poseer certificación profesional que acredita, tanto el conocimiento de la disciplina que practican, como el número de horas empleado en su obtención.

Al mismo tiempo, y como ocurre en multitud de disciplinas, existen numerosos centros de acreditación, tanto nacionales, como internacionales. Entre todos ellos destaca el prestigioso título que certifica la profesionalidad del instructor/a por parte de la PMA, es decir, la Pillates Method Alliance.

Compenetración y personalidad

Pero no todo es estudio y disciplina. Llegar a ser un buen profesional del Pilates también requiere aptitudes para la enseñanza.

Como ocurre con cualquier materia que aprendemos, la personalidad del maestro y su compenetración con nuestra fase del aprendizaje son claves a la hora de aprender con mayor o menor profundidad y rapidez. Una charla amena y distendida con el profesional que nos adentrará en el método puede ser de mucha utilidad y decantar la balanza en favor de un estudio u otro.

Pasión por lo que se enseña

Y es que el Pilates tiene algo de disciplina y mucho de pasión. De nada nos servirá que nuestro instructor/a tenga excelentes cualificaciones y una personalidad arrolladora si no existe pasión por lo que se enseña.

El método Pilates tiene algo de bienestar interior que va más allá del simple ejercicio físico, por lo que un profesional completo es aquel capaz de entender las partes más emocionales del método.

¿Qué Pilates practica la escuela?

La diversidad de escuelas de Pilates también responde a la variedad increíble de tipos de ejercicios que pueden practicarse en Pilates. La antigua dicotomía entre Pilates suelo y Pilates máquinas ha dado paso a especialistas de todo tipo: Pilates premamá, especializados en las fascias, o Pilates concentrado en los beneficios para bailarines, deportistas o fisioterapeutas.  Es importante saber cuáles son las especialidades de nuestro instructor/a para saber si responde a nuestras necesidades y expectativas.

Visitar las instalaciones

Es clave saber dónde vamos a practicar el método. Como decíamos, el Pilates tiene algo de espiritual y es importante encontrar el lugar adecuado en el que practicarlo.  Además, y como seguramente ya sabrás, existen máquinas, aparatos y material necesarios para realizar determinados ejercicios. Si el estudio está dedicado al Pilates suelo, quizá cuente con menos material, pero si estamos interesados en el Pilates máquinas, necesitamos saber que el estudio dispone de ellas.

Conocer las instalaciones nos ayudará también a hacernos una idea de cómo será nuestra rutina. Una excelente idea es solicitar a nuestro instructor la posibilidad de asistir a una clase como ‘oyente’, es decir, sin participar directamente. De este modo podremos conocer de primera mano cuáles son los métodos de enseñanza y el desarrollo de lecciones y ejercicios.